EL SUEÑO DE SAMU
Yo iba hacia Argentina y nos quedábamos de ver en casa de alguien, él estaba como muy feliz e ilusionado, trataba de darme un anillo y pedirme matrimonio, yo le decía que no podía casarme con él, que él y yo deberíamos entender que no podíamos quedarnos juntos porque éramos muy diferentes, pero que de todas maneras yo lo quería mucho y no querría hacerle daño; mientras yo le decía esto, iba viendo cómo su cara reflejaba cada vez más tristeza, hasta que finalmente terminaba con un semblante totalmente abatido; yo terminaba con una aflicción terrible por ver todo el dolor que le causaban mis palabras.
EL SUEÑO DE FERNANDO
Jadranka y yo decidíamos ir a la Feria de San Marcos y ahí en la parte de la feria nos encontrábamos con Fernando y yo me encontraba muy apenada porque yo no le había avisado que iba a Aguascalientes; finalmente, Fernando terminaba diciéndole a Jadranka que él me quería mucho y que me quería tanto que no le importaba que yo hiciera siempre el papel de mamá y que siempre estuviera diciéndole que se cuidara y se tomara su medicina, pero que así era que nos queríamos mucho los dos, especialmente él.
EL SUEÑO DE CHABELO
Soñé que se hacía una fiesta doble el mismo día, Chabelo organizaba por la mañana una fiesta por su cumpleaños y en la tarde una fiesta de exalumnos, yo decidía que a la fiesta no iría, pero a la reunión sí. Ambas fiestas se harían en la misma casa, que era la casa de Meche M. finalmente cuando yo iba, muchas personas ya se habían ido, por lo que había algo de basura, de manera que yo la juntaba en un montoncito para poder echarla a una bolsa, entonces, Chabelo me decía que no hiciera eso, que no juntbara la basura en el montoncito, que no fuera pendeja; entonces yo me molestaba muchísimo y le decía que yo pensaba que era mi amigo y me retiraba muy enojada.
EL SUEÑO DE HÉCTOR BUITRAGO
Héctor Buitrago había ido a cantar y nos habíamos conocido, yo notaba que nos habíamos gustado, andábamos juntos para todos lados y parecía que cada vez había más química; finalmente él tenía que irse a seguir cantando por otras partes, cuando me lo comunicaba, yo me sentía ilusionada, no sabía que quería llevarme con él o quedarse con un compromiso conmigo mientras iba a cumplir sus conciertos. Cuando ya estaba cerca el final, me daba un abrazo, un abrazo muy cálido y muy estrecho, como esos abrazos que yo siempre añoro, de esos abrazos que me acarician toda la vida y mirándome muy tiernamente, me decía que él podría quedarse siempre conmigo, pero traía a cuestas varias heridas que no habían sanado, de otras mujeres que lo habían lastimado. Yo desperté añorando más de ese abrazo y más de ese hombre cómplice dulce y compañero de camino.
No hay comentarios:
Publicar un comentario