domingo, 26 de junio de 2011

Caminar...

Todo el sábado me dolió la cabeza y solo pude concretar una cosa de las que pensaba terminar esta semana, solo quiero estar en la calle, caminando, vagando, pero no en la casa, la oscuridad de esta construcción vetusta me tiene enfadada... tenía ganas de salir a cualquier parte y comprar cualquier cosa, así que fui al supermercado, a comprar cualquier cosa :) ... mientras caminaba pensaba que quizá esta necesidad de fugarse de la realidad, del deber, probablemente obedecía a que debía reflexionar en algunas cosas de mí, porque, qué hago cuando salgo... necesariamente camino... y qué me pasa siempre mientras camino, reflexiono, pienso, sueño... y llegué un poco a esa conclusión, cuando camino tengo apagada la televisión, la computadora y todo lo que me hace ruido y me quedo conmigo misma, pensando en muuuuchas muchas cosas. Llegué a la conclusión de que algunas de las cosas más importantes que he descubierto sobre mí, las he descubierto mientras camino y camino y camino... caminando me he sentido mejor cuando estoy abrumada o cuando tengo telarañas mentales.

En lo mucho que me gusta últimamente la compañía de los niños... hoy estuve con Vicho y Milo, y no pude evitar pensar que ojalá Dios, alguna vez, quisiera hacerme mamá de unos gemelitos... sería increíble :D por supuesto, con el respectivo papá para ellos y esposo para mí, porque si no, no tendría chiste.

Pensé también en que extraño un abrazo, posiblemente un abrazo de Fred, su calorcito... no sé.

Y llegando al supermercado, hojeando libros de ocasión, me encontré con el de "ser como el río que fluye", de Paulo Coelho... y había una reflexión de como el autor venera a San José, que con callada dignidad cumplió todas las encomiendas que se le hicieron y siguió sus sueños aunque parecían imposibles... me quedo con esto... callada dignidad.

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