lunes, 6 de junio de 2011

Sin sueño...

sin sueño, solo quiero verte y que me toques. Quiero verte y estrecharte, que me cuides, que me consientas... esta vez no quisiera equivocarme y que seas el que Dios me ha elegido.

No sé bien si estoy enamorada de ti, pero sí sé que ahora en todo momento quiero verte, recibir las buenas noches de tus labios, dormir envuelta en tu calor, que en esto que siento no haya reversa, que nunca me arrepienta por quererte.

Que no llegues a formar parte nunca de ese pasado vergonzoso que nadie me conoce y del que no deseo hablar con nadie, que tu cariño sea auténtico, que me dé un poderoso motivo para quedarme en el sur.

Que nunca me haga sentir mal el tiempo que he pasado contigo, que nunca me sienta burlada, que tenga la certeza de lo que pasó entre nosotros y que no tenga que estar especulando sobre lo que pasó. Que pueda gritarlo, sentirme orgullosa de conocerte, de haber estado entre tus brazos; que siempre recuerde con una sonrisa en el rostro esos momentos en los que, enmedio del frío, tus brazos me envolvieron completamente y me dieron el calor que necesitaba para seguir respirando... que recuerde siempre con alegría cómo después de envolverme por completo, yo me quedaba quietecita, dejándome invadir por tu calor, quietecita, quietecita, queriendo inmovilizar incluso al tiempo y sintiéndote en el silencio de la noche.

No puedo dormir ahora, me haces más falta de lo que nunca imaginé siquiera, ni en mi más remotos sueños pensé que llegaría a extrañarte, si para mí no eras nadie y ahora ERES tomaste carne y carácter y ERES en mi corazón y en toda mi vida. (FACG)

No hay comentarios: